¿Cómo Podemos superar la pérdida de un Hijo?

En memoria de todos mis pacientes que han perdido hijos o familiares,  cuyo dolor y sufrimiento se han trasformado en nuevas formas de amar y mantener vivo todos los gratos momentos que vivieron con sus seres queridos…

¿Cómo afecta nuestra vida la pérdida de un Hijo?

¿Estaremos condenados a vivir en las sombras de la tristeza y depresión eternamente?

Vamos a mencionar los conceptos básicos para que podamos entender de qué se trata todo el proceso de superación del duelo y de qué forma podemos seguir encarando la vida ante tal pérdida.

Comenzare diciendo que no hay un nombre para la perdidas significativa de un ser que amamos,  pero cuando se convierte en un hijo es realmente devastador el hecho de concebir la vida sin ese pedazo de nuestras propias entrañas en ella, concebir ese dolor y manejarlo es un trabajo constante que solo con el tiempo y la ayuda profesional podemos superar, quiero aclarar que esta lectura busca ayudarte a comprender lo que sientes si eres tu quien ha perdido un hijo o si estas en la familia ayudando alguna madre o padre en su proceso de superación, primero;

El duelo es todo ese dolor que manifestamos al recibir el impacto o la noticia de perder ese ser amado, el dolor como la rabia, la impotencia, la tristeza, la ira, todos los sentimientos que se experimentan en su máxima expresión al saber que perdimos a nuestro ser amado;

El luto son todos los rituales que las personas realizan según su cultura o costumbres para conmemorar la vida de la persona fallecida, bien sea vestirse de negro, no escuchar música, no salir a fiestas entre otras cosas, estos dos conceptos están presentes en nuestras vidas al perder un ser querido.

Muchas teorías manifiestan que el proceso de sanación o de superación del duelo (Dolor) es de 6 meses a un año, yo me atrevo a decir que se puede extender un poco más cuando la perdida es de los hijos, entendiendo esto como algo que rompe nuestras expectativas como padres de ser enterrados por nuestros hijos, tener que hacerlos nosotros es realmente un gran dolor, por ellos es importante buscar ayuda, de esta manera salir de ese pozo muchas veces tormentoso del dolor agudo, solo de esta forma para quienes busquen tener más hijos podrán darle todo su amor y cabida a un nuevo miembro familiar, al haber realmente sanado la gran pérdida afectiva que se pudo tener.

Algunas de las manifestaciones que pueden aparecer son las siguientes:

  • Sentimientos de dolor, ira, impotencia, culpa, desespero, incertidumbre entre otros.
  • Pensamiento de vivir en un sueño, de que no es real, de negatividad.
  • Reacciones físicas de debilidad muscular, ahogo, presión en el pecho, nudo en la garganta, entre otros.

Algunas de estas manifestaciones se presentan en la vida de aquel que perdió a su ser querido, por ello quienes estén para acompañarlos en su dolor simplemente estar allí para ayudarles a transitarlo de la mejor forma posible, comprendiendo que deberán irse adaptando poco a poco a la nueva vida sin esa persona;

Por ello evite decir frases como, supéralo, ya se fue al cielo, tendrás más hijos, no llores, estas frases no son buenas compañía para quienes desean vivir su dolor, más bien alentarlos a que pueden expresar lo que sienten, a que deben llorar si así les parece, y hablar de esa persona que ya no está, si como me lee hablar, porque no podemos negar la vida de alguien que fue importante mientras existía.

 El dolor debe vivirse, transitar por el sendero de la perdida afectiva es desgarrador, pero la única manera en la que puede superarse es a través de la vivencia que eso implica; ir al cementerio, hacerles (Escribir) cartas a la persona fallecida,  hablar de la persona, realizar algún ritual familiar que le permita sentirse cerca  de su amado (Hijo, padre, persona fallecida) de forma espiritual, asistir a grupos de ayuda, crear una red de apoyo donde pueda sentir que es valorado con todo su proceso de dolor, puede incluso atesorar alguna prenda de sus ser querido, en el caso de mis pacientes guardaban por un tiempo todo lo de sus hijos (pertenencias materiales) y luego solo se quedaban con dos o tres cosas para el recuerdo.

 Todo lo sana y dispone el tiempo, cuando su corazón esté listo para decir adiós, cuando estés lista(o) para dar esas cosas materiales que son eso materiales, cuando comprendas que lo único que se mantendrá vivo será el recuerdo de tu ser querido en tu corazón y en la vida de todos ustedes como familia,  allí es cuando comenzara la verdadera sanación personal para darle apertura a una nueva forma de vida, porque como decían mis pacientes¡Cuando perdernos un hijo jamás volvemos a ser las mismas, pero si logramos vivir después de perderlos, atesorándolos y amándolos en una nueva dimensión!

Algunos Consejos Preventivos:

  1. Comprender como familias que la muerte es parte de la vida es un proceso continuo de aprendizaje interminable, por ello debemos disfrutar y vivir cada día, agradecer y amar, evite vivir en discordia porque eso no deja nada bueno solo le resta energía, vitalidad, atesore a quienes tiene a su lado, amelos, hágales saber cuan significativos son en sus vidas, y trátelos como les gustaría ser recordados.
  2. Si en casa están pasando por un proceso de dolor lo más importante es que comprenda cada uno vive el duelo de distinta forma,  cada uno padece y siente a su medida, usted este para acompañar, dar la mano, o dar abrazos, a veces las palabras en momentos tan dolorosos están demás, por ello si la familia a traviesa una perdida afectiva es necesario que busquen la ayuda, que permanezcan unidos, y que se apoyen mutuamente porque serán momentos muy duros donde solo el amor y la unión los sacara a flote nuevamente.